Gestión del riesgo

Qué es el stop loss y dónde ponerlo: los errores que más cuentas rompen

Portada del artículo sobre qué es el stop loss y dónde ponerlo

Un stop loss es una orden que cierra tu operación automáticamente cuando el precio llega a un nivel que tú has fijado de antemano. Parece un detalle técnico, pero es la pieza que convierte una apuesta abierta en un riesgo definido: sabes cuánto puedes perder antes de entrar.

Por qué importa tanto

El stop define tres cosas a la vez: el punto en el que tu idea queda invalidada, la distancia en pips de tu riesgo y, con ella, el tamaño que puedes abrir. Sin stop no hay manera de calcular el riesgo por operación, y sin eso toda la gestión del dinero se viene abajo.

Dónde colocarlo

La regla básica: el stop va donde, si el precio llega, tu razón para entrar deja de ser válida. No va donde “solo quieres perder 20 pips” ni donde te resulta cómodo. En la práctica, suele colocarse:

Stop loss por debajo de un mínimo anteriorEntradaMínimo anteriorStop lossDistancia al stop= tu riesgo en pipsmargen por debajo del mínimo
Ejemplo ilustrativo de una compra: el stop se coloca algo por debajo del último mínimo relevante, no en el importe que “te apetece” perder.

Los errores más frecuentes

Stop y tamaño de la posición van juntos

Una vez fijado el stop según el mercado, el tamaño se calcula para que la pérdida sea la que has decidido. Este es el paso donde mucha gente se equivoca, y lo explicamos con ejemplos y una calculadora en cómo calcular el tamaño de la posición.

Lo que un stop no garantiza

Un stop loss normal no es una promesa de precio. Si el mercado salta (por una noticia o por un hueco de fin de semana), la orden se ejecuta al siguiente precio disponible, que puede ser peor. Es lo que se llama deslizamiento o slippage. Algunos brokers ofrecen stops garantizados, normalmente con un coste adicional. Por eso conviene dejar algo de margen de seguridad y no arriesgar nunca una cantidad que no puedas asumir aunque la pérdida sea algo mayor.

¿Y mover el stop a break-even?

Llevar el stop al punto de entrada cuando la operación avanza es una técnica habitual, pero no es obligatoria ni universal. Hacerlo demasiado pronto suele sacarte de operaciones que acaban funcionando. Lo importante es que sea una regla definida de antemano, no una reacción al nerviosismo.

Un stop bien colocado no te asegura ganar, solo asegura que cada pérdida sea la que habías previsto. Es la base de la gestión del riesgo.

En la clase de iniciación gratuita (30 minutos, online) podemos revisar cómo colocas tus stops y si tu riesgo por operación está bien planteado.

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